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lunes, 20 de noviembre de 2017

6@.LA TIERRA “una historia interminable”: La Eclíptica. Sus CINCO “movimientos”: Rotación + Traslación + Precesión + Nutación + bamboleo de Chadler. Los ciclos de Milankovitch



El Universo no “dialoga”, cumple las leyes
JUAN ADIA
La Eclíptica
Es la línea curva o órbita que describe el Sol alrededor de la Tierra en su movimiento aparente, visto desde la Tierra. Se denomina como plano de la Eclíptica[1] al plano medio que contiene la órbita de la Tierra alrededor del Sol, y que al mismo tiempo contiene la órbita del recorrido anual aparente del Sol observado desde la Tierra.

El eje de la Tierra tras el impacto sufrido por TEA, se encuentra “hoy” inclinado en unos 23,4372º [ha sido variable a lo largo del tiempo] respecto al ecuador terrestre, este mismo ángulo es el que forma la Tierra con el plano de la Eclíptica [véase imagen].
El plano de la eclíptica[1]  es el “plano medio” que describe la órbita de la Tierra en su movimiento alrededor del Sol, conteniendo este plano al eje inclinado de la Tierra. Es importante también establecer que este plano es “perpendicular” al momento angular que genera el sistema Tierra-Luna en su traslación alrededor del Sol.

Este ángulo ha sido variable a lo largo de los 4.470 mill.años del planeta, habiéndose movido entre los 21,5º y los 24,5º. En la actualidad [2015~2016] es exactamente de 23º26'14" es decir 23,4372º, “disminuyendo” actualmente a razón de 0.47"/año.
Se sabe que en 1917, hace cien años, fue exactamente de 23º27´00".
No se sabe con exactitud la influencia de esta variación de ángulo del eje de la Tierra en el muy complejo e interrelacionado geosistema[10] del planeta, aunque se cite en numerosas veces esta influencia, desconozco al respecto publicaciones o estudios. Si es “obvio” que la variación en esta inclinación influye en la inclinación que presenta el planeta frente al Sol, y por lo tanto en el campo de soleamiento que afecta a la superficie terrestre y por lo tanto al clima. Recuerden que la banda en el planeta donde se desarrollaron las primeras civilizaciones se encuentra entre el paralelo 30º norte [por encima de los 23'5º del Trópico de Cáncer] y el 30º sur [por debajo de los 23'5º del Trópico de Capricornio].

Como podemos ver en la imagen, respecto a este plano de la Eclíptica[1], la Luna también tiene una desviación de 5,14º. El movimiento de la Tierra respecto al Sol que detallaré al hablar del movimiento de Traslación es de oeste a este, opuesto al movimiento de este a oeste de la esfera celeste.
Este ángulo y falta de perpendicularidad entre el eje de rotación de la Tierra y el plano de la Eclíptica, es la que genera sobre el hemisferio norte el solsticio de verano y en el hemisferio sur el solsticio de invierno, así como los correspondientes equinoccios de primavera y otoño, es decir, esta inclinación del eje es la responsable [o la fortuna, según se mire] de las cuatro estaciones que se producen en el planeta.






Los “cinco” movimientos de la Tierra
La Tierra está en permanente movimiento en el vacío del espacio y se encuentra sometida a cinco movimientos definidos como: Rotación, Traslación, Precesión, Nutación y el bamboleo de Chadler, a los que se une también las “variaciones orbitales” o Ciclos de Milankovich.

ROTACIÓN
Es el movimiento de giro que realiza la Tierra sobre su propio eje. Si tomamos el polo norte como punto de vista, el planeta gira de oeste a este, es decir, en sentido antihorario. Su giro completo se produce exactamente en 23 horas, 56 min. y 4 seg., y su valor exacto es el que establece la medición del día terrestre, y su diferencia temporal hasta las 24 horas exactas, se acumula cada cuatro años en el día bisiesto.

Existen factores “externos” como las interacciones gravitacionales de la Luna, que a lo largo de millones de años han ralentizado esta rotación. Aparte de otras muchas acciones “internas o endógenas” a la que se ve sometido el planeta, como el seísmo producido en el Océano Indico en 2004 que aceleró la rotación en 3 microsegundos; o las acciones de ajuste en la redistribución de la masa de la Tierra, como el producido en la última etapa postglacial, desde el final de la 13ª Edad de Hielo, que ha modificado el momento de inercia de la geosfera.
Hoy se conocen las variaciones que se producen en la inclinación del eje terrestre respecto al plano de la eclíptica, que ha variado entre los 21º59´y los 24º50´, habiéndose podido comprobar que dichas variaciones se encuentran sujetas a un período cíclico de 40.000 años. Si a esto le unimos la variaciones producidas en los movimientos de Traslación, Precesión, Nutación y el bamboleo de Chadler, todos estos movimientos del planeta inciden directamente en el cambio climático.

La Rotación inicial del planeta hace 4.500 mill.años era mucho más acelerada, situándose entre las tres a cuatro veces superior a la actual, con una duración del día del entorno de las 6 horas. Esta velocidad se fue reduciendo, entre otras cosas en base a la acreción[2] del planeta, siendo en la actualidad en el ecuador terrestre de 1.669,75 kms./hora, es decir de aproximadamente 463,82 metros/segundo, que como podemos observar sigue siendo una velocidad muy importante.
Para que nos hagamos una mejor idea pensemos que un punto en la zona del ecuador terrestre que se mueve en la actualidad a los 463,82 metros/ segundo, y que hace 4.500 mill.años ese mismo punto iría a una velocidad cuatro veces superior, es decir a nada menos que 1.855 metros/segundo, lo que generaría un campo en torno a la superficie terrestre, que tendría como veremos, importantes efectos en los eventos futuros que tuvo que superar el planeta.
Las causas de la desaceleración que se ha ido produciendo en el movimiento de Rotación, se ha debido a múltiples fenómenos como a los movimientos de los vientos y los agentes atmosféricos, a los cambios y desplazamientos de la masa terrestre y a la pérdida gravitacional que ejerce la Luna sobre la Tierra.  

El origen de la formación del campo magnético terrestre como veremos, se encuentra en la Rotación del planeta, cuyo “inicio” según un estudio paleomagnético sobre la dacita roja australiana y la lava acojinada, ha llegado a establecer una datación de antigüedad estimada en los 3.450 mill.años. Quiere esto decir que aproximadamente unos 1.000 mill.años posteriores a la formación del planeta, se generó el campo magnético terrestre. Su origen, como citamos al hablar del núcleo terrestre, se encuentra en el núcleo exterior fluido circulando en el entorno del núcleo sólido interno, y produciendo un campo electromagnético que unido al efecto Coriolis[4], es el que genera el campo magnético externo en la superficie terrestre que resguarda al planeta, entre otras cosas, de las corrientes de plasma y las llamaradas solares. 

La llamada “hipótesis de la Dinamo” [3] intenta explicar científicamente cómo aparece en un cuerpo celeste el campo magnético. En el caso de la Tierra, ya dijimos al referirnos al Núcleo externo, que el hierro y níquel contenidos en un estado fluido-líquido, al rotar sobre el Núcleo interno en el sentido este-oeste, es el generador de los fenómenos de “convección” que combinados con el efecto de Coriolis[4], son la causa de la formación del campo magnético terrestre, campo que es vital para la protección del planeta frente a la acción de los vientos y llamaradas solares y los cuerpos que impactan sobre el mismo.
1.  ECLÍPTICA [La] , [Plano de]: es la línea curva o órbita por la que transcurre la Tierra en su movimiento alrededor del Sol o viceversa el recorrido anual aparente del Sol observado desde la Tierra. El Plano de la Eclípitica es el plano medio que forma esta órbita de la Tierra alrededor de Sol y contiene dicha órbita. Este Plano se encuentra inclinado “unos” 23º27´ con respecto al plano del Ecuador terrestre. Hemos dicho “unos” 23º27´ porque este ángulo de inclinación ha sido variable en los miles de millones de años.
2.  ACRECIÓN o Acrecimiento: es en Astronomía y Astrofísica, la formación por colapsamiento gravitacional de los materiales existentes en los discos circunestelares, que crean las estrellas, planetas, satélites, etc.. Es una teoría propuesta en 1944 por el geofísico ruso Otto Schmidt.
3.  HIPÓTESIS DE LA DÍNAMO: es la teoría científica que intenta explicar el mecanismo por el que un cuerpo celeste, como por ejemplo la Tierra, genera un campo magnético a su alrededor. En el caso de la Tierra se cree que su campo magnético está causado por el movimiento de “convección” que se produce en su masa de hierro y níquel fundidos del interior del Núcleo, que se une al efecto Coriolis que aparece por la rotación terrestre. Cuando un cuerpo fluido conductor se desplaza por un campo magnético, aparecen corrientes eléctricas inducidas que generan “otro campo magnético”. Este campo inducido unido al campo preexistente es el mismo efecto que se produce en una dinamo: el campo total se sostiene a sí mismo.
4.  CORIOLIS [El Efecto]: El efecto Coriolis es una fuerza inercial o ficticia descrita en 1836 por el científico francés Gaspard-Gustave Coriolis, que aparece cuando un cuerpo está en movimiento sobre los objetos que se mueven sobre su superficie. En el caso de la Tierra aparece en los cuerpos que están en movimiento en su superficie como consecuencia de la Rotación, siendo la tendencia de giro según el hemisferio que consideremos. La fuerza de Coriolis es realmente la suma de dos fuerzas: una componente tangencial y una componente radial, siendo siempre perpendicular a la dirección del eje de rotación del sistema.
5.  BIOCENOSIS: Llamada también la comunidad biótica, es el conjunto de los organismos vivos y sus especies, y el espacio ambiental que genera su supervivencia.
 

TRASLACIÓN
Es la órbita que realiza la Tierra alrededor del Sol, recorriendo en su desplazamiento un perímetro de 930 millones de kms.. Es una órbita “ligeramente” elíptica a una velocidad media de 29,8 kms/seg., que tiene su afelio[6] en los 152.098.232 kms. [a 28,76 kms/seg.] o distancia más lejana al Sol, y su perihelio[6] [a 30,75 kms/seg.] o más cercana en los 145.098.290 kms..
Pero esta órbita casi circular no nos debe de confundir, porque los científicos han podido verificar que dicha órbita varía en su desplazamiento a lo largo de miles de años, desde órbitas casi circulares, a mucho más elípticas y con una gran excentricidad en ciclos de 100.000 años, con afelios mucho más lejanos y perihelios mucho más cercanos, y que tienen una “importantísima” incidencia sobre los cambios climáticos terrestres, sobre todo cuando sus efectos se unen a los otros movimientos que realiza el planeta.
Existen dos denominaciones para definir este movimiento de la Tierra:
Año sidéreo: que es el tiempo que tarda la Tierra en pasar por un mismo punto de su propia órbita, para cuya medición se toma como referencia a las estrellas.
Es la medida más exacta de un año, siendo la utilizada por los astrónomos.
Su duración es de 366,256436918716 días sidéreos, equivalentes a 365,256363 días solares medios, es decir: 365 días, 6 horas, 9 minutos y 10 segundos.
Año solar o tropical: se denomina así al tiempo que es preciso para completar una vuelta de 360º alrededor del Sol. Su duración es de 365,242189 días del tiempo solar medio o: 365 días, 5 horas, 48 minutos y 57 segundos.

La inclinación del eje de la Tierra en su movimiento de Rotación unida al movimiento de Traslación, como hemos visto son el origen de las estaciones climáticas del planeta, produciendo períodos de varios meses de luz y oscuridad continuadas en los polos geográficos, y son además la causa esencial de la incidencia de la radiación solar sobre la superficie terrestre.
Los cambios de inclinación del eje del planeta sobre el plano de la Eclíptica[1] que pueden variar entre los 22º y los 25º afectan a la climatología terrestre y como se ha podido verificar a los cambios climáticos en el planeta.

Realmente el movimiento Rotación más el de Traslación, hacen comportarse a la Tierra como un objeto tridimensional rígido en el espacio, sometido a la cinemática del sólido rígido[7] y denominado como movimiento de “rototraslación”, que por complejo que parezca se reduce a la superposición de dos movimientos básicos: uno de traslación y otro de rotación. Esto sería así de sencillo si no fuera porque este sólido es el planeta Tierra, y que a su vez se encuentra afectado por otros movimientos y por acciones externas e internas que pueden reconfigurar la biocenosis[1] del planeta.

Movimientos de: Rotación+Precesión+Nutación

PRECESIÓN,
o la precesión de los equinoccios, su descubrimiento se le atribuye a Hiparco de Nicea que fue el primero en establecer  entre el 147 al 127 a.C., el valor de dicho movimiento de la Tierra con una aproximación extraordinaria para su época.
El movimiento de Precesión es el movimiento que se encuentra asociado con el cambio de dirección en el espacio, que experimenta el eje instantáneo de rotación [CIR] de un cuerpo que gira formando un ángulo y al moverse dicho eje genera una superficie cónica o cono de revolución en torno al eje perpendicular [o eje de la Precesión] al punto sobre el que gira [véase imagen].

Su ejemplo lo tenemos en el movimiento que realiza una peonza o trompo, al rotar cuando su eje se encuentra inclinado. Si observamos, el trompo posee un movimiento de cabeceo que es similar a la Precesión. Este movimiento de Precesión aparece cuando un cuerpo gira alrededor de un eje en un ángulo que no es ni el máximo, ni el mínimo momento de inercia, y puede estar acompañado de otros movimientos propios de los cuerpos en rotación, como es el de Nutación

Si observamos [véase imagen] el eje que establece el polo de la eclíptica [eje perpendicular al plano de la eclíptica], el movimiento de Precesión es la lenta y gradual orientación que va adoptando el eje inclinado de la Tierra, en su giro en torno al eje-polo de la eclíptica, trazando como vemos en su lento movimiento [contrariamente a lo que ocurre en el movimiento del trompo], un cono invertido cuya circunferencia en torno a este polo tarda en completarse 25.776 años, período al que se conoce como año platónico.
En la imagen se define claramente como en torno al eje inclinado de la Tierra se produce la Rotación terrestre de 24 horas, mientras este mismo eje se sigue desplazando lenta e inclinadamente [su giro completo son 25.776 años] en torno al eje de la Eclíptica[1], formando en su desplazamiento un “cono invertido” cuyo centro se encuentra en el centro de la Tierra.
Se produce por lo tanto a lo largo de esos 25.776 años, un cambio de dirección muy lento del eje de rotación terrestre sobre el plano de la Eclíptica[1], que provoca variaciones posicionales del plano del ecuador y un cambio en nuestra orientación hacia las estrellas, que algunos autores han tasado en 1 día cada 70,6 años.


NUTACIÓN
Es un movimiento de cabeceo [véase imagen] que se produce en el eje de rotación terrestre, cuyo nombre del latín “nutare” que significa cabecear o oscilar, es lo que mejor define el movimiento. El movimiento de Nutación de la Tierra fue descubierto en 1728 por el astrónomo inglés James Bradley.
La Nutación es pues una oscilación permanente del eje de rotación, podríamos decir que el eje no se desplaza [movimiento de Precesión] de manera uniforme, sino que en dicho desplazamiento “cabecea” generando el movimiento de Nutación, que es debido a las fuerzas gravitatorias externas entre la Luna y el Sol con la Tierra.
En el caso de nuestro planeta la Nutación se superpone con el movimiento de Precesión en su oscilación y al balanceo de la oblicuidad de la  eclíptica.

La Nutación hace que el eje de Rotación de la Tierra oscile cada 18,6 años a “cada lado” hasta los 9 segundos de arco del valor medio de la oblicuidad media de la eclíptica estimada en 0.47" por año, lo que se refleja en los trópicos y círculos polares medios un desplazamiento de unos 14,4 metros. Sin embargo en años de máxima diferencia, la Nutación modifica esta oblicuidad en poco más de 3" a 3,5"  de un año a otro, lo que en la Tierra puede representar una diferencia posicional de hasta 110 m.

Se ha verificado y establecido en ciclos de 18,6 años, las diferencias de ubicación entre trópicos y círculos polares “medios”, que puede alcanzar hasta los 300 metros, y en la ubicación de los trópicos y círculos polares “verdaderos” puede superar los 700 metros de distancia en el plazo de 10 años, período máximo de alejamiento para que vuelva a comenzar el ciclo.
6.  AFELIO y PERIHELIO: Afelio es el punto “más distante” del Sol en la órbita de un planeta o cualquier otro objeto astronómico. Por el contrario perihelio es el punto “más próximo” al Sol. Ambos puntos reciben el nombre de puntos absidales.
7.  CINEMÁTICA DEL SÓLIDO RÍGIDO: es la aplicación de la Cinemática al movimiento de un objeto tridimensional en el “espacio”. El movimiento más general de un sólido rígido se considera como la superposición de dos tipos de movimiento básicos del cuerpo: el de Traslación y el de Rotación.
8.  PLACA TECTÓNICA o LITOSFÉRICA: es un fragmento de Litosfera que se mueve como un bloque “relativamente” rígido sobre la Astenosfera. La teoría sobre la Tectónica de Placas explica la estructura y la zona dinámica superior de la superficie terrestre, describiendo su movimiento, direcciones e interacciones. Son de dos tipos: las placas litosféricas de la corteza oceánica y las de la corteza continental. Hay también placas mixtas que se encuentran cubiertas o “montadas” por una placa de la corteza continental y así mismo y en parte por corteza oceánica. Existen en la actualidad 15 placas tectónicas principales y 42 placas secundarias. Los límites entre placas son de tres tipos: Divergentes [se separan], que corresponden esencialmente a la corteza oceánica; Convergentes [chocan entre sí], y generan bien fenómenos de subducción o bien de colisión y  de Fricción, cuando se desplazan “lateralmente” generando grandes terremotos.
9.  FORZAMIENTO RADIATIVO: su definición exacta es: la variación expresada en W m–2, del flujo radiativo en la tropopausa o parte superior de la atmósfera debida a una variación del causante externo del cambio climático. Es el término con el que se denomina la perturbación externa que se suma al balance radiativo del sistema climático de la Tierra, que puede conducir a cambios en los parámetros climáticos. Puede deberse a cambios de la radiación solar incidente o a diferentes cantidades de gases radiativos. El forzamiento puede ser “positivo”, que tiende a calentar el sistema por recibir más energía que la emitida por el planeta, o puede ser “negativo” por recibir menos energía que la emitida. Este término ha sido acuñado por el Grupo Intergubernamental de Expertos por el Cambio Climático [IPCC] en 1988.
 10. GEOSISTEMA: El geosistema considera al planeta Tierra como una unidad, que suma el conjunto de sus entidades bióticas o Biosfera, las abióticas que son la litosfera, atmósfera e hidrósfera, y las antrópicas formada por los seres vivientes. Entre todas ellas se producen permanentes interrelaciones que originan cambios en la estructura terrestre cualitativos y cuantitativos. El Geosistema es un sistema material que tiene la capacidad de autodesarrollarse y procurar un equilibrio en defensa de una evolución del sistema general. El Ecosistema es un bioma compuesto por la suma de la entidades bióticas, abióticas y antrópicas, y genera complejas interacciones entre la multiplicidad de organismos vivos  y los flujos de energía existentes. GLIESE 710: es una estrella, enana naranja de tipo espectral de la Constelación de la Serpiente, que se encuentra a 63 años-luz del sistema solar. Tiene una masa aproximada a 0,42 masas solares y una luminosidad muy escasa, de un 4,2% la del Sol. Según los últimos datos del satélite Hipparcos, Gliese se aproximará a la Tierra dentro de 1,4 millones de año hasta una distancia de 1,1 años-luz (70.000 ua, o 10,5 billones de kms.), causando importantes perturbaciones gravitatorias sobre el sistema solar.
 
El bamboleo de Chadler
Es otro movimiento asociado al eje de la Tierra, una pequeña variación descubierta por el astrónomo norteamericano Seth Carlo Chadler en 1891.
Es un pequeño movimiento oscilatorio de los polos de la Tierra, que se mueve describiendo sobre la superficie terrestre una circunferencia irregular, con diámetros  que oscilan entre los 3 y los 15 metros, lo que supone una variación de 0,7 segundos de arco en un período de 433 días.
Realmente supone un movimiento añadido de dimensiones mayores al de la Precesión de los equinoccios y que necesita para completarse unos 26.000 años [véase imagen]. Desde el descubrimiento del diámetro del bamboleo de Chadler, se sabe que su máxima amplitud registrada se produjo en 1910.
Su origen es desconocido, aunque se ha considerado como el producto de las actividades de las placas tectónicas[8]; la presión fluctuante del fondo oceánico originada por los cambios de temperatura y el grado de salinidad; las corrientes oceánicas, incluyendo terremotos, vulcanismo, fenómenos climáticos como el Niño, e incluso el resultado del calentamiento global, pero no existen datos en la actualidad que lo acrediten.

El 18 de julio del 2000 el Jet Propulsión Laboratory de la NASA anunció que “la causa principal del bamboleo de Chadler es la presión fluctuante del fondo oceánico, originada por los cambios en la temperatura y la salinidad, y por los cambios en la dirección de las corrientes oceánicas”.
El bamboleo de Chadler es un factor que se ha tenido que tener en cuenta en los sistemas de navegación por satélite, por las variaciones posicionales que genera.

Cambios posicionales del Eje Terrestre en la superficie del Artico, desde 1590 al futuro 2020
Las variaciones orbitales o ciclos de Milankovitch
Se consideran como una de las principales causas generadas por los períodos glaciales.
El astrónomo, matemático y geofísico serbio Milutin Milankovitch formuló teorías relativas a los movimientos de la Tierra y su influencia sobre los cambios climáticos  a lo largo de la historia de la Tierra.
Establece Milankovitch que las “variaciones orbitales” son las causantes de los períodos glaciales e interglaciares, más evidentes en la última y actual época geológica del Cuaternario que se inició hace 20.000 años. Argumenta que las variaciones producidas en la radiación solar, no han debido suponer alteraciones cuantitativamente suficientes como para poder cambiar el clima del planeta, pero contrariamente los cambios que se producen en los movimientos y en la órbita terrestre, si pueden ser “la causa” de estos cambios climáticos.

Su teoría establece que la Tierra gira alrededor de la Tierra influida por tres parámetros básicos que “modifican” tanto los movimientos de Traslación como los de Rotación terrestres, siendo estos:
Excentricidad de la órbita de Traslación: que varía sus valores extremos cada 100.000 años, suponiendo la radiación solar entre el 1% y el 11% entre su afelio[6]  y su perhelio[6]. La “componente mayor de estas variaciones” ocurre en un período de 413.000 años, existiendo también “ciclos” de entre 95.000 y 136.000 años, siendo el ciclo mas repetido y conocido de los ≈100.00 años. En la actualidad la radiación que nos llega supone un aumento en el entorno del 6´8% en la radiación solar entrante.

Inclinación axial de la órbita: la inclinación de la órbita terrestre tiene un ciclo de ≈100.00 años respecto al plano fijo, muy parecido al período de excentricidad también de ≈100.00 años. Como se ha citado el cambio del eje terrestre respecto al polo de la Eclíptica[1] oscila entre el 22,1º y los 24,5º cada 41.000 años, que aunque no modifica la cantidad radiación del Sol que recibe el planeta, si varía la distribución de insolación sobre la superficie afectada.
Cuando la inclinación aumenta acercándose a los 24,5º, los inviernos son más fríos y los veranos más calurosos. Cuando la inclinación se acerca por el contrario al entorno de los 22,1º, los inviernos son más apacibles y los veranos más frescos. En la actualidad, como hemos visto, nos acercamos al límite superior de los 22,5º.

Precesión de los equinoccios: el achatamiento de la esfera terrestre por los polos hace que la Tierra oscile como una peonza, produciéndose por lo tanto a lo largo de un ciclo de 25.776 años, un cambio de dirección muy lento del eje de rotación terrestre sobre el plano de la eclíptica.

Estos ciclos, unidos a los forzamientos radiactivos[9] positivos superficie-troposfera impuestos por factores externos, tienden a calentar el sistema, como consecuencia de acumular más energía recibida que la emitida.

En resumen la combinación de todos estos factores se “suman”, según estudios realizados, desencadenando cada ≈100.000 años un período glacial en el planeta, de mayor duración que los intervalos interglaciales. Pensemos además, que la citada inclinación del eje de la Tierra, actualmente de 23º26´14´´, sigue disminuyendo y cuanto menor sea, menor es la insolación en el hemisferio norte terrestre y mayor en el hemisferio sur.
Todo esto establece una CONCLUSIÓN: que existe un “cambio climático” permanente en el planeta desde que la Tierra se formó hace 4.470 mill.años, determinado por los movimientos del mismo.

Seguirá en la 7@ PARTE, Etiqueta 102


lunes, 30 de octubre de 2017

5@. LA TIERRA: “una historia interminable”. La Geosfera terrestre: la Corteza~Litosfera, el Manto y el Núcleo terrestre



“El azar no existe, Dios no juega a los dados” 
Albert Einstein (1879-1955) - Científico alemán, nacionalizado estadounidense 


La GEOSFERA
Es la parte sólida o parte estructural del planeta Tierra que conforma su interior y que como su propia palabra indica es de forma esférica, ligeramente achatada por su polos, y con un diámetro máximo de 12.742 kms. en el ecuador. Está representada por rocas, minerales y suelos, que se han formado por capas concéntricas o zonas de diferente densidad y naturaleza, que han sido determinadas indirectamente a través del estudio de las ondas sísmicas reflejadas y refractadas que son creadas por los movimientos telúricos o sísmos.

La propagación de las ondas sísmicas se ha usado para el estudio de los diferentes materiales y composición del interior de la Tierra, gracias por ejemplo al conocimiento aportado en las variaciones de velocidad de las ondas P o ondas primarias que son longitudinales-compresionales, en función de la rigidez del medio por el que se propagan o al atravesar medios líquidos. Así como con la pérdida de las ondas S o secundarias, implicadas en los desplazamientos transversales a la dirección de propagación, al entrar en contacto con medios líquidos, etc. La Ley de Snell-Descartes utilizada en el cálculo de la refracción de la luz, también ha sido utilizada por su validez en la propagación de cualquier onda electromagnética. 

Las rocas, minerales y suelos de las diversas capas que forman la Geosfera[1], se diferencian y clasifican por dos aspectos fundamentales, bien:
   Por su “composición química”: Corteza, Manto [Ext.-Int.] y Núcleo[Ext.-Int.], o
   Por sus “propiedades físicas”  : Litosfera, Astenosfera y Núcleo [Ext.-Int.]

VISTA ESQUEMÁTICA DEL INTERIOR DE LA TIERRA. 1: Corteza continental - 2: Corteza oceánica - 3: Manto superior - 4: Manto inferior - 5: Núcleo externo - 6: Núcleo interno - A: Discontinuidad de Mohorovicic - B: Discontinuidad de Gutenberg (media) - C: Discontin. de Wiechert-Lehmann. IMAGEN: De DAKE. httpscommons. Wikimedia


CAPA
Por sus
propiedades físicas
Kms.
[profun.]
Por su
composición química

CAPA



CORTEZA

Litosfera

Litosfera
+
Manto (Superior)




Inicio de la Astenosfera (media)
0
Corteza Continental




CORTEZA
5

7
Corteza Oceánica (media)
11
Dorsales oceánicas
30

Inicio del Manto superior
(Bajo la Discontin. de Mohorovicic
35
Discont. Mohorovicic (media)
Grandes cordilleras
70
100


MANTO (Superior)
[esp.: 530 kms.]

Final de la Astenosfera (media)


Final del Manto superior
130





MANTO



200
400
660

MANTO (Inferior)
[esp.: 2.230 kms.]
Inicio del Manto inferior
660

Final del Manto inferior
(Sobre la Discontin.de Gutenberg)
2.890



2.900
Disscont. Gutenberg (media)

NÚCLEO (Externo)
[esp.: 2.250 kms.]
Inicio del Núcleo externo
(Bajo la Discontin. de Gutenberg)
2.900





NÚCLEO
Final del Núcleo externo
5.150



5.150
Discont. Lehmann (media)

NÚCLEO (Interno)
[esp.: 1.221 kms.]
Inicio del Núcleo interno
(Bajo  Discontinuidad de
Wiechert-Lehmann)
5.150
a los
6.371

Centro del Núcleo interno
6.371

CUADRO : JUAN ADIA ©
1. GEOESFERA: es la parte sólida que está en el interior de la Tierra y está representada por rocas, minerales y suelos, que conforman esferas concéntricas o capas denominadas como Corteza, Manto y Núcleo. Se identifica con el doble significado que identifica como “la parte sólida del planeta Tierra”, así como la de cada una de las partes que la componen.

La Geosfera por su composición química, está formada por tres capas diferenciadas: CORTEZA, MANTO y NÚCLEO
En el desarrollo de su análisis se describen también las capas que por sus propiedades físicas o geológicas se han denominado como: LITOSFERA, ASTENÓSFERA y NÚCLEO, así como las discontinuidades de Mohorovicic[2], Gutenberg[3] y de Lehmann-Wiechert[4] que las interrumpen y separan.

La CORTEZA terrestre [ver Cuadro]
Es su capa más externa y sólida de la Tierra, y tiene un espesor variable que va desde los 5 kms. bajo el fondo oceánico, hasta los 70 kms. bajo las grandes cordilleras continentales. Se formó como hemos visto hace 4.400 mill.años, en los 100 mill.años posteriores a la creación del planeta, y tras el proceso de la intensa actividad plutónica devenida por el impacto de TEA[VER ETIQUETA *] sobre los 4.533 mill.años.
En el planeta tras un enfriamiento gradual se fue consolidando la masa terrestre, a lo que coadyuvó también la suavización de las temperaturas ambientales. Se han detectado algunas de estas formaciones minerales más antiguas, que han sido datadas hace 4.400 mill.años y que han datado por lo tanto la existencia de una Corteza sólida en el planeta desde esa fecha.
Ésta se encuentra compuesta en los continentes por rocas félsicas[5], que son de color claro y de carácter ácido, formadas por silicatos de sodio, potasio y aluminio [siendo la más abundante el granito], más ligeras y una densidad media de 2,7 g/cm3 . Y en las cuencas oceánicas por rocas máficas[6], normalmente oscuras por los compuestos que las forman, que son silicatos de hierro y magnesio [siendo las más comunes el basalto y el gabro], con una densidad media mayor de los 3,0 g/cm3.
El espesor de esta masa sólida de la Corteza ha sufrido múltiples variaciones a lo largo de los miles de millones de años. Se sabe que hace 2.500 mill.años [es decir, habían trascurrido casi 2.000 mill.años] su espesor ya era considerable, pero según estudios tuvo dos factores episódicos de un mayor crecimiento, uno entre los 2.700 y los 2.500 mill.años y otro posterior entre los 1.900 y los 1.700 mill.años. En la actualidad se sabe que la Corteza tiene un espesor variable, según ésta se sitúe bajo los fondos oceánicos o en los cratones[7] consolidados donde se asientan las cordilleras continentales, alcanzando aproximadamente los 100 kms. de profundidad [ver Cuadro].

En la frontera entre la Corteza y el Manto se manifiestan dos fenómenos físicos:
1º - La Discontinuidad de Mohorovicic[2], denominada así por la discontinuidad que se produce en la velocidad sísmica, y capa considerada como un fenómeno debido al cambio de composición de las rocas que superiormente contienen feldespatos plagioclásicos e inferiormente carecen de ellos.
2º - En segundo lugar se produce una discontinuidad de naturaleza química que se produce entre las peridotitas[8] o harzburgitas, rocas ígneas plutónicas  que son las rocas mayoritarias de la parte superior del Manto terrestre, y han sido observadas en zonas profundas de la corteza oceánica al ser abducidas dentro de la Corteza continental, y entre los cúmulos de rocas ultramáficas[6] o ultrabásicas que forman el Manto terrestre, que son rocas ígneas con un contenido de sílice inferior al 45%.
2. DISCONTINUIDAD DE MOHOROVICIC: citada simplemente como “moho”, es una zona de transición-cambio existente entre la Corteza y el Manto terrestre. Se sitúa a una profundidad variable sobre los 35 y los 70 kms. según se trate de la Corteza Oceánica o la Continental. Constituye la superficie de separación entre los materiales rocosos menos densos, fundamentalmente por silicatos de aluminio, calcio, sodio y potasio, y la acumulación de materiales más densos del Manto que está constituido por silicatos de hierro y magnesio.
3. DISCONTINUIDAD DE GUTENBERG: es la división existente entre el Manto inferior y el Núcleo externo de la Tierra. Se encuentra a 2900 kms. de profundidad y se caracteriza por ser el límite donde se generan las corrientes electromagnéticas que dan origen al “campo magnético” de la Tierra, gracias a la acción “convectiva” del roce entre el “Núcleo externo”, que se encuentra formado por materiales ferromagnéticos, y “ Manto interno o inferior”.
4. DISCONTINUIDAD DE LEHMANN-WIECHERT: es el límite entre el “Núcleo externo” fluido-líquido y el “Núcleo interno” sólido de la Tierra. Fue descubierto en 1936 por la sismóloga danesa Inge Lehmann, hallándose a una profundidad media de 5.155 kms., dato no confirmado hasta 1960.
5. FELSICAS [Rocas]: son minerales, rocas y magmas ricos en elementos ligeros como el mineral de silicio, el oxígeno, aluminio, sodio y potasio. La palabra deviene de la combinación de los términos feldespato y sílice. Son de color claro y tienen una densidad menor a 3. El término “félsico” se opone al de “máfico”. La roca félsica mas abundante es el Granito. 
6. MÁFICAS [Rocas]: son minerales, rocas y magmas rico en mineral de hierro y magnesio  y tienen un color oscuro. Deriva de los términos “magnesio” y “férrico”. Poseen una densidad mayor de 3 y son ejemplos de minerales máficos el olivino, el piroxeno, el anfibol y la biotita. Son rocas máficas el Basalto y el Gabro.
7. CRATÓN o CRATÓGENO: Los cratones son las partes o porciones internas estables de la corteza continental, partes más antiguas de los continentes o de los fragmentos que nos han llegado de Pangea, cuyas rocas poseen edades de más de 1.400 mill.años. Se ha verificado que existen masas continentales que han llegado a un estado de rigidez en un pasado lejano, que no han sufrido fragmentaciones o deformaciones, al no haber sido afectadas por movimientos orogénicos. A los cratones submarinos se los denomina como “nesocratones”.
8. PERIDOTITA: es una roca ígnea plutónica formada por lo general de olivino [o peridoto] y acompañada de piroxenos y anfíboles. Es muy densa, de coloración oscura y se cree que supone la roca “mayoritaria en el Manto superior terrestre”. Estudios recientes de la Universidad de Columbia le atribuyen a esta roca la capacidad de “absorber” el dióxido de Carbono.
 


La Corteza se divide en dos zonas perfectamente diferenciadas: [ver Cuadro]
► La corteza oceánica que comprende y “ocupa” la mayor superficie de la Corteza del planeta, cubriendo con los océanos y mares un 70,8% de su superficie total. Es de menor espesor que la corteza continental [29,2%] y presenta tres niveles o capas superpuestas de materiales con diferentes densidades y composición.
Niveles:
1.      El nivel que se encuentra bajo la masa de agua, se encuentra fundamentalmente formado por sedimentos pelágicos[9] [bajo los océanos] o terrígenos en su proximidad con los continentes y formados durante miles de millones de años.
Estos sedimentos se asientan sobre el nivel IIº que lo forman los basaltos o rocas ígneas de procedencia volcánica que es la roca más común, superando en su superficie cubierta a cualquier otro tipo de roca ígnea.
El nivel IIIº, es la base del nivel IIº siendo la capa inferior que se sitúa directamente sobre la discontinuidad de Mohorovicic[2], y se encuentra formada por rocas de naturaleza plutónica de las que deriva su formación.
2.      El espesor de los niveles magmáticos en la corteza oceánica se sitúan entre los 6 y 12 kms. bajo su superficie, existiendo una gran actividad vulcanológica en los bordes de las placas tectónicas, que son las que reciclan y engendran las llamadas dorsales medioceánicas, descendiendo en las fosas abisales hasta el Manto superior por medio del fenómeno de la subducción. Bajo la superficie oceánica [y también de la continental], se tienen datos científicos que establecen la existencia de grandes volúmenes de agua, que según cifras no acreditadas podrían llegar a superar tres veces el volumen de los océanos.

La corteza continental [29,2%], con un espesor hasta la profundidad de 70 kms., es menos homogénea que la oceánica al estar formada por rocas de naturaleza heterogénea. En ella hay regiones antiguas formadas por cratones en la mayor parte de su espesor, que son fundamentalmente granitos y rocas magmáticas, y hay otras regiones geológicamente activas, en donde abundan los fenómenos tectónicos y magmáticos que someten a la superficie del planeta a procesos de orogénesis.

Pero la Corteza, a la que se denomina en su espesor total como LITOSFERA, está conformada a su vez por sus propiedades físicas en dos zonas:
1.      Su capa superior o propiamente denominada como LITOSFERA, y
2.      La capa inferior de “ésta LITOSFERA” que linda con el Manto y que por la diferencia existente en sus propiedades físicas, se la denomina como Astenosfera.
Como podemos observar en el cuadro-imagen, la Corteza realmente termina en la Discontinuidad de Mohorovicic[2], que es una capa que se sitúa en la parte inferior de la astenósfera, y separa a ésta del MANTO Superior.

La LITOSFERA [ver Cuadro] es pues la capa superficial sólida que formando parte de la Corteza terrestre, se desarrolla con un espesor variable y se encuentra situada entre los 5 y 130 kms. de profundidad [ver Cuadro]. Es sólida de los primeros kms. de profundidad,  “flotando”  pues sobre una capa plástica y que en algunos puntos se convierte en fluida, capa a la que por sus propiedades físicas se diferencia con la denominación de Astenosfera y que se sitúa entre los 30 y los 130 kms. de profundidad. Realmente y aunque los espesores de la Litosfera no son exactamente iguales bajo la corteza continental que bajo la oceánica, en base a lo dicho podemos considerar que la Astenosfera es la zona más profunda de la Litosfera, que aunque está  separada por la discontinuidad de Mohorovicic[2], linda directamente con el Manto superior.
La Astenosfera es una capa plástica, formada principalmente por silicatos dúctiles, que permite la “deriva continental” y el movimiento de las placas tectónicas, en cuyos límites y bordes de contacto se concentran la mayor parte de los fenómenos geológicos superficiales como: el vulcanismo-magmatismo, los movimientos sísmicos o la orogénesis.
En 1912, Alfred Wegener formuló su teoría sobre la Deriva Continental[10]

Desde los años ochenta a los noventa se puso en duda su existencia siendo recogida posteriormente por la teoría de la Expansión del Suelo Oceánico[11] y la Tectónica de Placas[12], habiéndose propuesto un nuevo modelo que establece que la Corteza terrestre se mueve solidariamente con el Manto subyacente hasta la capa del Núcleo terrestre. Sin embargo esta propuesta no cuenta a nivel científico con datos suficientes que puedan definir el proceso de esta situación. 

Sea cual sea el apoyo y base del movimiento de los continentes, lo que es indiscutible es que la LITOSFERA sólida exterior de los continentes, se encuentra fragmentada a lo largo de toda la superficie terrestre formando 15 grandes placas mayores y 42 placas menores. A lo largo de los miles de millones de años estas placas se han estado moviendo “constantemente”, acercándose y/o alejándose entre sí, o deslizándose lateralmente una respecto a otra, formando desde los 3.800 mill.años merced a los sucesivos acrecentamiento, nada menos que nueve grandes Supercontinentes denominados desde el más antiguo al más reciente como: Vaalbará, Ur, Kenorland, Nena, Atlántica, Columbia, Rodínia, Pannotia y el más próximo a nuestros días Pangea, de los que más adelante hablaremos de su configuración. Los continentes como podremos observar, se han ido juntando y separando cada cientos de miles de años, obedeciendo una Ley no descubierta, de la que la Tectónica de Placas[12] es su expresión física.

En suma, toda la Litosfera conforma un modelo “dinámico” desde hace miles de millones de años, que “no se ha parado” y que sigue su evolución día a día.
9.   SEDIMENTO PELÁGICO: es un “sedimento de grano fino” que se acumula como resultado de la deposición de las partículas en el lecho marino en aguas profundas y lechos oceánicos alejados de los continentes. Estas partículas son especialmente de carbonato cálcico o de sílice biogénico excretados por los microorganismos como el fitoplancton y zooplancton, sedimentos siliciclástica de arcilla, etc. A esto se pueden añadir el polvo cósmico y las cenizas volcánicas.
10. DERIVA CONTINENTAL: originalmente propuesta por Alfred Wegener en 1912, establece que tras numerosas observaciones y verificación de evidencias, estas indican que los continentes estaban unidos en eras geológicas pasadas. La Deriva Continental prueba al día de hoy el desplazamiento de unas masas continentales respecto a otras, verificada en la década de los sesenta con el desarrollo de la Tectónica de Placas. La teoría de la Deriva Continental junto a la de la Expansión del Fondo Oceánico quedaron asumidas por la teoría de la Tectónica de Placas desarrollada en 1960 a partir de las investigaciones realizadas por Robert Dietz, Brce Heezen, Harry Hess, Maurice Ewing y Tuzo Wilson entre otros. Según esta teoría, el fenómeno del desplazamiento fragmentado de la Litosfera terrestre, sucede desde hace miles de millones de años gracias al fenómeno de la “convección” global del Manto terrestre de la que depende que la Litosfera sea reconfigurada y desplazada de forma permanente.
11. EXPANSIÓN DEL SUELO OCEÁNICO [Teoría de la]: establece que esta expansión ocurre en las dorsales oceánicas, en donde mediante la actividad volcánica y el movimiento gradual del fondo alejándose de la dorsal, se forma una nueva Corteza oceánica. Esta idea de que el fondo marino se mueve y arrastra a los continentes con él, mientras se expande desde un eje central, fue propuesta por Harry Hess de la Universidad de Princeton en la década de 1960, siendo hoy día ampliamente aceptada por el mundo científico.
12. TECTÓNICA DE PLACAS: es la teoría geológica que explica la forma en que se estructura la Litosfera en placas que se deslizan sobre el manto terrestre fluido, así como sus interacciones. Explica también la orogénesis o formación de las cadenas montañosas, el estudio de los terremotos y de los volcanes que se sitúan y concentran en zonas tectónicas del planeta.

El MANTO terrestre [ver Cuadro]
Es la capa de la Geosfera terrestre que comprende desde la discontinuidad de Mohorovicic[2] situada aproximadamente de los 33 a los 35,5 kms. y hasta los 2.890 kms. de profundidad, lo que la convierte en la capa más grande de la Geosfera. Se sitúa sobre el Núcleo externo encontrándose debajo de la Corteza terrestre y supone un 84% del volumen del planeta

Se divide por sus propiedades físicas en dos “zonas” perfectamente diferenciadas:
1.      El Manto superior que se sitúa hasta los 660 kms., y
2.      El Manto inferior entre los 660 y los 2.890 kms. de profundidad.

El MANTO superior lo forman las rocas más cercanas a la Litosfera que están compuestas por rocas silíceas más ricas en hierro y magnesio que en la Corteza, que están normalmente en estado sólido. Pero hay puntos más sensibles a las grandes temperaturas y presión a las que están sometidas, y que en la parte inferior del Manto superior puede alcanzar los 140 GPa [1,4 Mill. atm.] convirtiéndolas en dúctiles-fluidas y generando los fenómenos de “convección”[13] que son los responsables de los movimientos de las Placas Tectónicas que generan la Deriva Continental.
En contraste, en el Manto inferior las rocas se encuentran sometidas a temperaturas elevadas y presión mucho mayores, que hacen que las rocas de esta capa tengan una mayor viscosidad.

El MANTO inferior se inicia a los 660 kms. alcanzando los 2.900 kms. de profundidad, y separándolo del Núcleo externo de la Tierra la denominada discontinuidad de Gutenberg[3], capa determinada por no poder ser atravesada por las ondas sísmicas S, bajando las ondas sísmicas P su velocidad de propagación de los 13 a los 8 kms./seg.
Esta discontinuidad de Gutenberg da también origen o límite a la generación de ondas electromagnéticas que produce el campo magnético terrestre, merced a la acción “convectiva”[13] del roce generado entre el Núcleo externo  [fundamentalmente formado por materiales ferromagnéticos] y el Manto interno.

Las diferencias de temperatura existentes entre la Corteza terrestre y el Núcleo externo del planeta, genera la formación de una corriente “convectiva” [16] que abarca todo el espesor del Manto. Aunque las diferencias de plasticidad de los materiales del Manto, mermen esta corriente y transmisión de temperatura que fluye desde el Núcleo interior de la Tierra hacia las capas superficiales, ello no impiden que suban a la superficie diapiros[14] plutónicos aislados que forman extensas zonas de re-fusión de materiales en la Corteza.
A medida que la presión disminuye en el ascenso, se generan plumas o puntos calientes[15] que se traducen en la superficie en formaciones intrusivas, en vulcanismo persistente o en un ensanchamiento de la corteza oceánica. Dada la complejidad de los fenómenos de convección del Manto, se desconoce en gran medida su modelación.
13. CONVECCIÓN [CONVECTIVO/A]: es una de las tres formas de “transferencia del calor”. Se caracteriza porque se produce siempre por un medio “fluido” [líquido, gas o plasma], que transporta el calor entre zonas con diferente temperatura. La convección se produce únicamente a través/por medio de materiales, la evaporación del agua o fluidos. La convección es en sí mismo: “el transporte de calor por medio del movimientos del fluido”. Esta transferencia implica el transporte de calor en “un volumen” y la mezcla de elementos macroscópicos de porciones calientes y frías de un gas o líquido.
14. DIAPIRO: ascenso de rocas profundas, plásticas y de baja densidad a través de los estratos superiores. Columna de rocas evaporíticas que partiendo de un sustrato profundo, atraviesa materiales sedimentarios en forma de intrusión, alcanzando o no la superficie del planeta.
15. PLUMAS o PUNTOS CALIENTES: la teoría establece que en el límite del Núcleo externo con el Manto inferior, el efecto de la “convección” hace ascender lo que se denomina plumas del manto en forma de diapiro. El ascenso de las plumas se produce debido al calentamiento del manto inferior por convección del calor del núcleo terrestre, que forma así una capa de manto gravitacionalmente inestable que saldría a flote en forma de diapiro, y que al llegar a la corteza generaría grandes trapps o inundaciones basálticas. Hoy día se sabe que las plumas del manto “no siempre son fijas” y que su origen no es siempre en el manto inferior.
16. DESINTEGRACIÓN RADIOACTIVA: Los núcleos se componen de protones y neutrones, que se mantienen unidos por la denominada “fuerza nuclear fuerte” o “fuerza fuerte”. Algunos núcleos atómicos tienen una combinación de protones y neutrones que “no tienen una configuración estable”, es decir son núcleos “inestables o radiactivos”. Estos núcleos tienden a aproximarse a una configuración estable, a base de emitir partículas. Según se produce esta desintegración radiactiva en base a las partículas emitidas, se clasifican en: desintegración Alfa, Beta o Gamma.
17. ISOSTASIA: es la condición de “equilibrio gravitacional” que se produce en la zona externa de la Geosfera [Corteza+Manto superior], y en donde las diferencias de altitud que se distinguen entre los océanos y continentes, son “compensadas con diferencias de densidad” en las distintas áreas. La Isostasia es la que conforma fundamentalmente el relieve de la Tierra. Los continentes son menos densos que el manto y que la corteza oceánica, por lo que cuando los continentes se repliegan, se acumula una gran tensión en los materiales de la zona concreta replegada. Desde que se aceptó la Isostasia superficial de la Tierra, la idea predominante ha sido la verificación del equilibrio isostático en cada columna o zona de la corteza terrestre, que fluctúa en una densidad media entre los 2,8 y 3,0 kg/m3.

Temperatura, Viscosidad y Presión
1 . La Temperatura en el Manto varían entre los 600ºC en su parte superior en contacto con la Corteza, variando hasta los 3.500ºC en su zona de contacto con el Núcleo externo a 2.900 kms. de profundidad. Este incremento de temperatura dificulta la perdida de calor por conducción hacia la superficie, junta a la capacidad endógena de aumento en la producción de calor por la desintegración radiactiva[16]  y por la fricción con los materiales en movimiento que se han convertido en fluidos en el Núcleo externo.
2. La Viscosidad en el Manto superior varía entre los 1021 y 1024  Pa´s [pascales] dependiendo de su profundidad. Lo que indica que en el Manto superior los materiales se desplazan muy lentamente, comportándose simultáneamente como un sólido-liquido de alta viscosidad. Esto explica el lentísimo movimiento de la placas tectónicas[12]  y sus realzamientos-hundimientos debidos a la isostasia[17].
3. La Densidad en el Manto varía linealmente entre los 3,4 a los 4,6 g/cm3 en el Manto superior, incrementándose en el Manto inferior de los 4,6 a los 5,5 g/cm3. 


El NÚCLEO terrestre [ver Cuadro],
llamado también como la Endosfera, es la parte más interna de su esfera central que forma parte de la estructura de la Tierra. Fundamentalmente esta formada por Hierro con un proporción ≥10% de Níquel [NiFe], Plomo, Uranio, Iridio, Osmio y otros elementos más ligeros como azufre y oxígeno.

Se encuentra situado entre los 2.900 y los 6.371 kms. del radio total, es decir tiene un espesor y radio medio de 3.471 kms.. El Núcleo terrestre es mayor que el planeta Marte. El que sea más del 50% del radio terrestre nos puede dar idea de su importancia, representando además un 60% de la masa total de la Tierra.

A la presión que existe en su interior sobre los  3 millones de atmósferas, hay que sumar una temperatura que aumenta con la profundidad en base al gradiente geotérmico[16], pudiendo superar los 6.700º C. en su zona más interna.
La densidad media existente en los materiales de la superficie de la Tierra se encuentra entre los 2.600 y 3.500 kg/m³ y la densidad media del planeta es de 5.515 kg/m³ [la mayor del Sistema Solar].
Estos parámetros han hecho pensar a los científicos sobre la posible existencia en el Núcleo interno de la Tierra, de materiales de muy alta densidad que hasta el momento se desconocen, y que elevan esta densidad hasta los 11.000 kg/m³.

El Núcleo se encuentra constituido por DOS capas diferenciadas, tanto por su estado físico, como por el químico. Los datos sísmicos establecen la existencia de un Núcleo externo de aproximadamente 2.220 kms. de espesor, y de estado “fluido-líquido”. Y un Núcleo interno con un espesor de 1.251 kms. de estado “sólido” de muy alta densidad. Ambas capas se encuentran separadas por la discontinuidad de Lehmann-Wiechert[4] descubierta en 1936, dato que no se estableció con precisión hasta principios de la década de 1960.

Describámoslas:
    El Núcleo externo
Con un espesor aproximado de 2.220 kms., el Núcleo externo se encuentra compuesto de hierro, níquel y otros elementos ligeros, que sometidos a la presión y temperaturas existentes en la zona, permiten su estado fluido-líquido. Es el generador de los fenómenos de convección que combinados con la rotación este-oeste de dicho núcleo causada por la rotación terrestre [efecto de Coriolis[19]], son la causa del campo magnético terrestre, proceso similar al de la Hipótesis de la Dínamo[20], teoría científica que intenta explicar el mecanismo de porqué un cuerpo celeste como la Tierra, genera un campo magnético a su alrededor.
La Hipótesis de la DINAMO

    El Núcleo interno
Con un espesor aproximado de 1.251 kms., el Núcleo interno es “sólido” y se cree compuesto por Hierro [un 70%] y Níquel + otros metales pesados como Iridio, Plomo, Titanio, etc. [el 30% restante], hoy incluso se habla de ingentes cantidades de metales pesados como el Oro.

Hay muchas especulaciones científicas sobre su naturaleza, desde que el núcleo es “un solo cristal” sólido de una aleación de hierro, hasta que se encuentra compuesta además por otros metales pesados entre los que podría incluirse el oro, mercurio y uranio, que pudieron formarlo durante el Bombardeo intenso tardío o LHB[16], en el entorno de los 4.100 a los 3.800 mill.años.
Su naturaleza sigue siendo un misterio entre otras cosas por el mantenimiento del Campo Magnético terrestre, lo que sería incompatible con la “temperatura o punto de Curie” en un cuerpo a tan elevada temperatura. Esta es una de las grandes incógnitas científicas para las que no se tiene una explicación.

En agosto de 2005, un grupo de geofísicos establecieron una teoría en la revista Science, por la cual y según sus cálculos, el Núcleo interno de la Tierra “rota”, gira  de oeste a este “un grado por año” más rápido, de lo que rota la superficie del planeta, por lo que este Núcleo interno realizaría una rotación más que la propia Tierra cada 400 años.
Realmente todo sigue siendo un gran misterio para la ciencia.
18. GRADIENTE TÉRMICO: o gradiente de temperatura, se denomina a la variación de temperatura por unidad de distancia. En el sistema internacional se define en grados Kelvin como la relación Kelvin/metro. En síntesis el gradiente térmico es la transferencia de calor desde un cuerpo caliente hacia un cuerpo más frío.
19. CORIOLIS [El Efecto]: El efecto Coriolis es una fuerza inercial o ficticia descrita en 1836 por el científico francés Gaspard-Gustave Coriolis, que aparece cuando un cuerpo está en movimiento sobre los objetos que se mueven sobre su superficie. En el caso de la Tierra aparece en los cuerpos que están en movimiento en su superficie como consecuencia de la Rotación, siendo la tendencia de giro según el hemisferio que consideremos. La fuerza de Coriolis es realmente la suma de dos fuerzas: una componente tangencial y una componente radial, siendo siempre perpendicular a la dirección del eje de rotación del sistema.
20. HIPÓTESIS DE LA DÍNAMO: es la teoría científica que intenta explicar el mecanismo por el que un cuerpo celeste, como por ejemplo la Tierra, genera un campo magnético a su alrededor. En el caso de la Tierra se cree que su campo magnético está causado por el movimiento de “convección” que se produce en su masa de hierro y níquel fundidos del interior del Núcleo, que se une al efecto Coriolis que aparece por la rotación terrestre. Cuando un cuerpo fluido conductor se desplaza por un campo magnético, aparecen corrientes eléctricas inducidas que generan “otro campo magnético”. Este campo inducido unido al campo preexistente es el mismo efecto que se produce en una dinamo: el campo total se sostiene a sí mismo.
21. BOMBARDEO INTENSO TARDÍO [LHB]: o también conocido como el “último bombardeo intenso”, se sabe que se produjo en el período entre los 4.100 y los 3.800 mill.años, en el que tanto la Tierra como la Luna y otros cuerpos del Sistema Solar “interior”, sufrieron frecuentes impactos y muy violentos de grandes asteroides. Es el período en el que se originaron los grandes cráteres existentes en la Luna y Mercurio. En la hipótesis barajada en los años setenta por los científicos, establece que durante un período prolongado, la intensidad de los impactos fue muchísimo mayor, generando también un cataclismo lunar. Esta situación explicaría que esta lluvia apocalíptica de asteroides y meteoritos que se produjo, cubrió la superficie terrestre, generandole al planeta primitivo, una inmensa cantidad de energía térmica.

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